El tramo de alta velocidad de Adamuz (Córdoba), escenario este domingo de una colisión frontal entre dos trenes que ha dejado al menos 39 muertos y decenas de heridos, ha registrado 20 incidencias en su infraestructura desde el año 2022, según datos de Adif. De ellas, siete tuvieron lugar después de que la vía fuera renovada el pasado mes de mayo.
El accidente, calificado como “raro y difícil de explicar” por el ministro de Transportes, Óscar Puente, por producirse en una recta recientemente reformada, ocurrió a las 19.45 horas del 18 de enero. Los últimos vagones del tren Iryo 6189, que cubría la ruta Málaga-Madrid con unas 300 personas a bordo, descarrilaron e invadieron la vía contigua, colisionando frontalmente con un Alvia 2384 que circulaba en sentido contrario. Además de las víctimas mortales, 48 personas permanecen hospitalizadas, 12 de ellas en unidades de cuidados intensivos (11 adultos y un menor).

Las 20 incidencias registradas por Adif en este punto incluyen problemas diversos: fallos en la catenaria (el sistema de alimentación eléctrica), defectos en la infraestructura de la vía, problemas de señalización y también incidencias relacionadas con circunstancias meteorológicas adversas. Este historial técnico contrasta con la reciente renovación de la vía, realizada hace apenas ocho meses, y pone el foco en el mantenimiento y la seguridad de un corredor ferroviario clave.
La recurrencia de problemas había generado alertas previas. Según informaciones publicadas, los maquinistas habían solicitado en ocasiones rebajar la velocidad en este tramo debido a que las vías provocaban “botes” o sacudidas anómalas en los trenes, una señal que puede indicar irregularidades en el asentamiento de los raíles o en la traviesa.

Las labores de rescate y recuperación continuaron durante la noche y toda la mañana de este lunes en un operativo complejo, dada la violencia del impacto y la distorsión de los vagones. La Guardia Civil, los Bomberos de la Junta de Andalucía, sanitarios del 061 y personal de Adif y Renfe trabajan en el lugar. El Ministerio de Transportes ha abierto una investigación para determinar las causas exactas del siniestro, que se presume centrará en el análisis combinado de las cajas negras de los trenes, el estado de la vía y su historial de incidencias.
Este accidente se convierte en una de las mayores tragedias ferroviarias en España en las últimas décadas y reactiva el debate sobre la inversión, el mantenimiento exhaustivo y la modernización de la red de alta velocidad, una de las más extensas del mundo.
