Una ciudadana extranjera de 32 años, residente en la provincia de Alicante, ha sido hospitalizada y puesta en aislamiento ante la sospecha de que pueda estar infectada por hantavirus. La joven comenzó a presentar sintomatología leve —concretamente tos— y fue ingresada de manera preventiva tras ser identificada como contacto estrecho de una turista de nacionalidad neerlandesa, de 69 años, que falleció recientemente a causa de esta misma enfermedad.
El origen del seguimiento: un vuelo desde Sudáfrica
El rastreo epidemiológico se activó a raíz de un vuelo comercial que cubría inicialmente la ruta entre Johannesburgo (Sudáfrica) y Ámsterdam (Países Bajos). La víctima mortal, que había desembarcado previamente del crucero MV Hondius en el país africano junto a los restos mortales de su marido, experimentó un deterioro de salud súbito antes de llegar a su destino europeo. Ante esta emergencia médica, las autoridades sanitarias y la tripulación decidieron que abandonara la aeronave para ser ingresada de urgencia en un hospital sudafricano, donde finalmente perdió la vida y se certificó su positivo por hantavirus.
Durante ese trayecto aéreo, la mujer que actualmente se encuentra ingresada en el Hospital Universitario San Juan de Alicante viajaba en unas filas muy cercanas a la paciente neerlandesa. Tal y como ha detallado Javier Padilla, secretario de Estado de Sanidad, tras conocerse el diagnóstico de la fallecida se pusieron en marcha los protocolos de rastreo por parte de la aerolínea para localizar a los ocupantes de los asientos colindantes. Al confirmarse que dos de estos pasajeros tenían España como destino final, las autoridades sanitarias nacionales contactaron con ellos, descubriendo que la mujer de 32 años manifestaba signos compatibles con el virus.
Pruebas en curso
Aunque el cuadro clínico de la paciente aislada en Alicante no reviste gravedad en este momento, los especialistas han optado por mantenerla en el centro médico por precaución. Paralelamente, los facultativos le han realizado una prueba PCR, y las muestras biológicas ya han sido remitidas al Centro Nacional de Microbiología, situado en Majadahonda (Madrid), para su análisis exhaustivo. Si los laboratorios confirman la presencia del virus, las autoridades sanitarias estarían ante la primera infección por hantavirus registrada en territorio español.
El crucero MV Hondius y el protocolo de repatriación
El epicentro originario de esta alerta, el buque MV Hondius, continúa su navegación y tiene programada su llegada al puerto de Granadilla de Abona, en Tenerife, el próximo domingo 10 de mayo. A bordo de este crucero viajan 14 ciudadanos españoles, distribuidos entre trece pasajeros y un miembro del equipo de tripulación. Hasta la fecha, ninguno de estos connacionales ha manifestado síntomas relacionados con la enfermedad.
Para gestionar el retorno seguro de estas personas, la Comisión de Salud Pública ya ha diseñado y aprobado un estricto dispositivo. Los ocupantes españoles serán evacuados en aviones militares hasta la base aérea de Torrejón de Ardoz y, desde allí, serán trasladados directamente al Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla en Madrid.
Cuarentena obligatoria y aislamiento de alto nivel
El plan de actuación establece que aquellas personas que hayan permanecido en el buque desde el pasado 1 de abril, o que hayan mantenido contacto directo con casos confirmados, deberán someterse a una cuarentena obligatoria en las instalaciones del Gómez Ulla. Durante este periodo de confinamiento preventivo, los pacientes estarán alojados en habitaciones individuales, tendrán restringidas las visitas y se les someterá a una vigilancia activa que incluye controles de temperatura dos veces al día. Además, se les realizará una prueba PCR al llegar al hospital y una segunda evaluación a los siete días.
En el caso de que alguno de los repatriados comience a desarrollar sintomatología de alarma —como cuadros de fiebre, vómitos, mialgias o disnea— será derivado de inmediato a una sala de aislamiento equipada con presión negativa. Finalmente, si las pruebas de laboratorio ratificasen un positivo, el protocolo dicta el traslado del enfermo a la Unidad de Aislamiento y Tratamiento de Alto Nivel (Uatan) de dicho centro hospitalario hasta su completa recuperación clínica.
