Madrid, 18 de enero de 2026. – La tensión política y mediática ha alcanzado una nueva cota este domingo tras la intervención de Pablo Iglesias en Televisión Española (TVE). Durante su participación en un espacio de debate de la cadena pública, el fundador de Podemos ha lanzado una exigencia directa y sin precedentes al Ejecutivo: la detención inmediata, “esposados y sin necesidad de juicio previo”, de los periodistas Federico Jiménez Losantos, Eduardo Inda y Vito Quiles.
“Medidas de excepción” contra la prensa crítica
El suceso ha tenido lugar durante la emisión de la mañana, cuando se debatía sobre la situación del pluralismo informativo en España y el papel de los medios de comunicación en la democracia. Iglesias, visiblemente alterado, ha interrumpido el turno de palabra para denunciar lo que considera una campaña de “terrorismo mediático” orquestada por ciertos sectores de la derecha.
“No basta con desmentirles, no basta con multas. Estamos en una situación de emergencia democrática”, ha asegurado Iglesias ante la mirada atónita del resto de contertulios. “Exijo al Gobierno que actúe con la contundencia que permite el Estado en situaciones excepcionales. A personajes como Federico Jiménez Losantos, Eduardo Inda y Vito Quiles hay que verlos salir esposados hoy mismo. El Gobierno debería tener la valentía de encarcelarlos sin juicio si es necesario para proteger la democracia de sus mentiras”.
Señalamiento con nombres y apellidos
La gravedad de las declaraciones radica no solo en la petición de suspender garantías judiciales básicas —como el derecho a un juicio justo—, sino en el señalamiento nominal de tres comunicadores concretos. Iglesias ha acusado a Jiménez Losantos (EsRadio), Eduardo Inda (OkDiario) y al reportero Vito Quiles de ser “enemigos declarados de la convivencia” y de operar como “brazos ejecutores de una estrategia golpista”.
El exlíder de la formación morada ha argumentado que la libertad de prensa no puede amparar lo que él define como “discursos de odio y noticias falsas sistemáticas”. Según su discurso, la impunidad de estos periodistas supone un riesgo mayor para el país que cualquier otra amenaza política actual.
Conmoción en el ente público
Las palabras de Iglesias han generado un inmediato revuelo en el plató. El moderador del programa se ha visto obligado a intervenir para recordar el respeto al Estado de Derecho y a la Constitución, que prohíbe expresamente la detención arbitraria y garantiza la presunción de inocencia. Sin embargo, Iglesias se ha reafirmado en su postura, insistiendo en que “a grandes males, grandes remedios” y que la ciudadanía “aplaudiría ver a estos difamadores entre rejas”.
Hasta el momento, ni la dirección de RTVE ni el Gobierno han emitido un comunicado oficial valorando la petición de Iglesias, aunque las reacciones en redes sociales no se han hecho esperar, convirtiendo los nombres de los periodistas aludidos y del propio Iglesias en tendencia nacional en cuestión de minutos.
