Ricardo Mar Ruipérez, quien fuera director del gabinete de José Luis Ábalos en el Ministerio de Transportes, ha testificado este miércoles en el Tribunal Supremo. Durante su intervención, ha exculpado al exministro de cualquier participación en el comunicado de prensa emitido en el verano de 2020 que confirmaba el inminente rescate de Air Europa. En su lugar, el actual secretario general de Paradores ha señalado a Pedro Saura, ex secretario de Estado y hoy presidente de Correos, como el alto cargo que dio el visto bueno definitivo a la publicación.
El impacto del comunicado y la defensa del exministro
La controversia en torno a este documento oficial radica en su oportunidad estratégica. Enviado a los medios de comunicación el 8 de agosto de 2020, el texto permitió a Javier Hidalgo, directivo de la aerolínea, apaciguar a sus acreedores garantizando que la inyección de capital gubernamental estaba en marcha. Dicha ayuda pública, que ascendió a 475 millones de euros, no sería ratificada formalmente por el Consejo de Ministros hasta el 3 de noviembre de ese mismo año.
El testimonio de Mar Ruipérez refuerza la línea de defensa que el propio Ábalos esgrimió el año pasado ante el mismo tribunal, cuando aseguró que la redacción de la nota fue una decisión exclusiva del secretario de Estado. En la actualidad, tanto el exministro como su antiguo colaborador, Koldo García, se enfrentan a peticiones fiscales que podrían alcanzar los 30 años de prisión por su presunta implicación en la trama.
Vínculos con la trama: la villa de Marbella y Koldo García
La comparecencia también ha abordado las conclusiones de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil. Los investigadores sostienen que Air Europa habría costeado el arrendamiento de una lujosa residencia en Marbella para el disfrute de Ábalos. Según las pesquisas, este beneficio se ofreció en agosto de 2020 para compensar “las molestias generadas”, tal y como rezaba un mensaje enviado al exdirigente socialista junto con fotografías del inmueble.
El remitente de dichas comunicaciones era Koldo García, a quien el testigo ha descrito como el asesor de máxima confianza del exministro, hasta el punto de que sus instrucciones se acataban como si fueran “palabra del ministro”. Mar Ruipérez confirmó haber visitado fugazmente a Ábalos en esa misma residencia marbellí para someterse a un test, pocos días después de haberse reunido con el propio Koldo y otros socios para evaluar un proyecto de pruebas PCR en instalaciones aeroportuarias, una iniciativa que, según matizó, escapaba a las competencias de Transportes.
Viajes oficiales, Aldama y otros acompañantes
El interrogatorio ha profundizado asimismo en el papel del comisionista Víctor de Aldama, quien actualmente afronta peticiones de hasta siete años de cárcel. Mar Ruipérez situó su primer encuentro con él a finales de 2018 en el Ministerio, durante unas gestiones con representantes del Estado mexicano de Oaxaca para abrir una ruta aérea entre Madrid y el destino turístico de Huatulco. Aunque reconoció haber visto a Aldama en el país azteca durante el viaje oficial posterior, negó categóricamente que este tuviera algún papel en la organización logística de la visita.
Por otro lado, el antiguo cargo ministerial abordó la presencia de Jésica Rodríguez, entonces pareja de Ábalos, en varios desplazamientos institucionales, incluidos los más costosos. El testigo confirmó que les acompañó en diversas ocasiones, pero subrayó de forma tajante que sus gastos nunca se sufragaron con dinero público.
Finalmente, a preguntas sobre otras operativas de vuelo, corroboró que Air Europa organizó un viaje inaugural a Georgia en el verano de 2020 en el que estaba prevista la participación del exministro y en cuya lista de invitados figuraba también Begoña Gómez, esposa del presidente del Gobierno.
