En un acto celebrado en el hotel Trump National Doral de Miami, que contó con la presencia de doce dirigentes latinoamericanos afines a su administración, Trump detalló que el pacto se centrará en utilizar “fuerza militar letal” para destruir las redes de los cárteles, a los que calificó de “siniestros terroristas”. “Vamos a tumbarlos de una buena vez”, aseguró el mandatario durante su discurso.
Para llevar a cabo estas operaciones, el presidente estadounidense prometió emplear el “poder supremo” militar de su país y “armas asombrosas”. Como muestra de estas capacidades, puso como ejemplo la reciente incursión militar del 3 de enero en Caracas, que culminó con la captura de Nicolás Maduro. Además, Trump ofreció a los líderes aliados el uso de misiles estadounidenses de alta precisión para eliminar a los cabecillas del narcotráfico en sus respectivos territorios: “Si quieren podemos utilizar nuestros misiles. ¡Bum! Son muy precisos”, enfatizó.

El rechazo de México y la relación con sus aliados
El presidente estadounidense también dedicó parte de su intervención a los países que han declinado participar en este pacto regional. En este sentido, hizo especial hincapié en México y en su presidenta, Claudia Sheinbaum, de quien afirmó que rechazó su propuesta de erradicar conjuntamente a las bandas criminales. Ante esta negativa, Trump lamentó la situación del país vecino asegurando que “los cárteles gobiernan México” y se están apoderando de la nación.
Durante su larga intervención de más de media hora, el mandatario estadounidense se refirió de manera individual a varios de los líderes asistentes. Protagonizó un momento llamativo al dirigirse al presidente electo de Chile, José Antonio Kast, para dejarle claro que no tiene intención de aprender español: “No voy a aprender vuestro puñetero idioma […] Me basta con un buen intérprete”.
Asimismo, Trump elogió a su “amigo”, el presidente argentino Javier Milei, asegurando que su victoria electoral despegó “como un cohete” tras recibir su apoyo. También mencionó en tono de broma al presidente de Panamá, José Raúl Mulino, afirmando que hizo un gran negocio al comprar el Canal por un dólar. A la cita también acudieron y fueron mencionados otros mandatarios de la región, como Nayib Bukele (El Salvador), Santiago Peña (Paraguay), Daniel Noboa (Ecuador), Irfan Ali (Guyana), Rodrigo Paz (Bolivia), Rodrigo Chavez (Costa Rica) y Luis Abinader (República Dominicana).
