El presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, ha lanzado un nuevo y contundente ataque diplomático contra sus aliados europeos, situando a España y al Reino Unido en el centro de sus críticas por lo que considera una falta de apoyo a la estrategia internacional de Washington.
Durante una entrevista telefónica concedida este jueves al New York Post, el mandatario estadounidense ha empleado un tono muy duro contra España, llegando a referirse al país con el calificativo de “perdedores”. “Tenemos muchos ganadores, pero en España son unos perdedores”, llegó a afirmar Trump durante la conversación.
El núcleo del descontento de la Casa Blanca con el Ejecutivo de Pedro Sánchez reside en la postura de Madrid respecto a la OTAN. Trump ha acusado a España de mantener una actitud “muy hostil” hacia la Alianza Atlántica, centrando sus reproches en la negativa española a aceptar el objetivo de destinar el 5% de su Producto Interior Bruto (PIB) a defensa.
“No pagan lo que les corresponde; son los únicos que han votado en contra del pago del 5% y, además, son muy hostiles con todo el mundo”, sostuvo el presidente. A raíz de esto, Trump ha lanzado una clara advertencia: al considerar que España “no actúa como un jugador de equipo”, Estados Unidos tampoco se comportará “como un socio de equipo” con el país ibérico.

El dardo a Keir Starmer: “No es Winston Churchill”
La diana de las críticas del líder estadounidense no se ha limitado al sur de Europa. El primer ministro del Reino Unido, Keir Starmer, también ha sido objeto de duras recriminaciones por negarse a autorizar el uso de las bases militares británicas en la campaña de bombardeos llevada a cabo por Estados Unidos e Israel contra Irán.
Para Trump, la actuación de Londres ha sido “muy decepcionante” frente al ataque contra lo que él denomina “una nación hostil”. El mandatario defiende que el Reino Unido debería haber facilitado sus instalaciones “sin ninguna duda ni vacilación” dada la histórica cercanía entre ambos países.
Cuestionado sobre los rumores publicados por The Telegraph que apuntaban a que también habría llamado “perdedor” a Starmer en privado, Trump tiró de ironía: “Bueno, no es Winston Churchill, digámoslo así”. Aunque aseguró llevarse bien con el líder británico tras una reciente conversación telefónica, lamentó que “a veces no hace cosas que debería hacer”.
La respuesta de Londres: un “liderazgo sereno” ante el caos
Por su parte, Keir Starmer ha defendido su decisión de mantenerse al margen de los ataques contra Irán argumentando que no existe “un plan bien elaborado” por parte de Estados Unidos y sus aliados en la región. El premier británico, que actualmente enfrenta presiones políticas internas, ha dejado claro que su prioridad en medio del caos de Oriente Medio ha sido ofrecer un “liderazgo sereno y responsable en el interés nacional”, lo que implica resistir a la presión para actuar en contra de sus principios.
No obstante, la escalada del conflicto ha obligado al Reino Unido a mover ficha. Tras los recientes ataques de represalia lanzados por Irán contra diversos países del Golfo, Starmer ha anunciado un refuerzo de las labores de defensa británicas en la región. Este movimiento incluye el envío de cuatro cazas adicionales a Catar y el despliegue de helicópteros equipados con capacidad antidrones en Chipre. “Nuestra prioridad número uno es proteger a nuestra gente”, concluyó el primer ministro.
