El juicio oral contra el exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García, enmarcado en el conocido como ‘caso mascarillas’, se celebrará finalmente el próximo mes de abril. Fuentes jurídicas apuntan que el Tribunal Supremo establecerá el 7 de abril como la fecha de inicio para examinar el papel de ambos en la adjudicación de contratos públicos de cubrebocas durante la crisis sanitaria.
El Supremo retiene la competencia del caso
En una audiencia previa celebrada el 12 de febrero, el Tribunal Supremo desestimó la mayoría de las alegaciones presentadas por las defensas, que suponían el último intento para retrasar la vista oral. El principal objetivo de los acusados era trasladar la causa a la Audiencia Nacional argumentando que Ábalos ya no gozaba de la condición de aforado tras haber renunciado a su acta de diputado el pasado 28 de enero.
Sin embargo, la Sala de lo Penal ha reafirmado su competencia. La decisión se fundamenta en un acuerdo del Pleno de diciembre de 2014, el cual establece que la competencia queda fijada definitivamente en el momento en el que se dicta el auto de apertura de juicio oral. En este proceso, el juez instructor, Leopoldo Puente, ya había emitido dicho auto el 11 de diciembre, semanas antes de que el exministro dejara su escaño.
Asimismo, el tribunal rechazó otras peticiones de la defensa de Koldo García, como la recusación de cinco magistrados, someter a su cliente a la prueba del polígrafo y celebrar un careo con el empresario procesado Víctor de Aldama.
Penas de hasta 24 años y acusaciones de la Fiscalía
Los implicados en la trama se enfrentan a graves imputaciones. Entre los delitos por los que están acusados se encuentran:
- Integración en organización criminal.
- Cohecho continuado y tráfico de influencias.
- Malversación, prevaricación y falsedad documental.
- Uso o aprovechamiento de información privilegiada.
La Fiscalía Anticorrupción, liderada por Alejandro Luzón, solicita penas de 24 años de cárcel para el exministro Ábalos y de 19 años y medio para su antigua mano derecha, Koldo García. Por su parte, las acusaciones populares elevan estas peticiones hasta los 30 años de prisión para ambos, mientras que proponen reducir la condena del comisionista a siete años mediante la aplicación de un atenuante por colaboración.
El “alter ego” y las compensaciones económicas
El escrito de acusación de la Fiscalía detalla el presunto funcionamiento de la red. Anticorrupción define a Koldo García como el “alter ego” y “testaferro” de Ábalos en las actividades delictivas, siendo el fiel transmisor de los deseos del entonces ministro. Según el magistrado instructor, el concierto entre los acusados se produjo poco después de que Ábalos asumiera su cargo ministerial en junio de 2018, con el fin de beneficiarse económicamente de adjudicaciones de la Administración Pública. En este esquema, Víctor de Aldama habría dispuesto de información previa y privilegiada sobre la urgencia sanitaria, lo que le permitió articular ofertas a medida.
La investigación señala que la trama compensó presuntamente a Ábalos a través de diversas vías:
- Un piso propiedad de Aldama en el Paseo de la Castellana, cuya compra no se llegó a ejecutar.
- La cesión de un chalé en La Alcaidesa (Cádiz) para pasar las vacaciones con su familia en el verano de 2021.
- El disfrute de otro inmueble en Marbella.
- El pago del alquiler de una vivienda para su pareja, Jésica Rodríguez, durante casi tres años, acumulando un total de 82.298 euros.
Además, los investigadores sostienen que el comisionista entregó a Koldo García unos 10.000 euros en efectivo entre los meses de octubre de 2019 y julio de 2022.
Pieza separada para investigar obra pública
De forma paralela al ‘caso mascarillas’, el juez Leopoldo Puente abrió en septiembre una pieza separada para investigar si Ábalos y Koldo García obtuvieron contraprestaciones por el amaño de contratos de obra pública. A diferencia del proceso principal, este asunto sí se investigará en la Audiencia Nacional, dado que las pesquisas se enmarcan después de que el exministro perdiera su condición de aforado a finales de enero.
