Los movimientos para la reconfiguración del espacio a la izquierda del PSOE se aceleran. A pocos días de la presentación oficial de la nueva confluencia entre Comuns, Sumar, Más Madrid e Izquierda Unida, la portavoz de los Comuns y Sumar, Aina Vidal, ha lanzado este lunes una invitación directa y pública a Gabriel Rufián, portavoz de ERC en el Congreso, para que se integre en este proyecto de «izquierda alternativa».
Durante una intervención recogida por medios nacionales, Vidal ha sido explícita respecto a la posible incorporación del dirigente republicano a la coalición que se presentará el próximo 21 de febrero: «Si se quiere venir a casa, que se venga».
Sintonía personal frente a las siglas
Desde Sumar sostienen que existe una base ideológica común que trasciende las siglas partidistas. Según ha explicado Vidal, tanto su formación como Gabriel Rufián y figuras clave de Más Madrid, como Emilio Delgado, comparten un «análisis muy parecido, o idéntico». Este diagnóstico común apunta a la necesidad imperiosa de que la izquierda «aúne fuerzas» para proyectar una imagen de solidez frente al electorado.
Sin embargo, la operación cuenta con obstáculos políticos importantes. A pesar de la sintonía mostrada por los portavoces en Madrid, la dirección de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC) ya ha manifestado su rechazo, desautorizando el movimiento liderado por su propio portavoz parlamentario para unir fuerzas progresistas, nacionalistas y estatales.
Asistencia cruzada a los actos de febrero
Como muestra de buena voluntad y de la intención de «entenderse de una forma normal», Sumar ha confirmado que una delegación del partido asistirá al evento que Gabriel Rufián tiene programado para este miércoles 18 de febrero.
El objetivo de los de Yolanda Díaz es «escuchar en qué términos» plantea Rufián su propuesta y reivindicar una mayor cooperación. Candela López, diputada de Sumar, ha ratificado esta postura señalando que los comunes acudirán al acto porque consideran vital «escuchar todas las opciones» y conocer de primera mano la propuesta del republicano.
La incógnita de Podemos y el modelo territorial
En paralelo a la invitación a Rufián, la coalición mantiene la mano tendida hacia Podemos. Candela López ha asegurado en declaraciones a RNE que «no dan por perdido a nadie», aunque ha matizado que respetarán los tiempos y los procesos internos de cada fuerza política para decidir si se suman y cuándo lo hacen.
La nueva alianza busca diferenciarse de la coalición Sumar de 2023 poniendo el acento en la territorialidad. Según explican desde la formación, la estrategia actual se basa en dinámicas «mucho más horizontales», priorizando a las fuerzas con presencia arraigada en los territorios.
Un ejemplo de esta estrategia de respeto a los tiempos es la situación con la Chunta Aragonesista, que tras duplicar resultados en las elecciones regionales del pasado 8 de febrero, mantiene conversaciones bilaterales con la coalición sin que se haya confirmado aún su integración definitiva.
Autocrítica y construcción «a fuego lento»
El nuevo proyecto nace, según sus promotoras, con la lección aprendida. López ha admitido la necesidad de hacer «autocrítica» por la desafección política, especialmente entre los jóvenes, y por el «ruido» generado en etapas anteriores. «Se trata de aprender de lo que no hemos hecho bien, asumir los errores y corregirlos», ha señalado.
Por el momento, el movimiento no cuenta con una cabeza visible definida. La hoja de ruta planteada pasa por dibujar primero la propuesta política y articular la unión «a fuego lento y tejiendo confianzas», para decidir posteriormente los liderazgos y la nomenclatura definitiva bajo la que concurrirán a las urnas.
