El presidente de la Junta de Andalucía en funciones, Juanma Moreno, ha confirmado este martes que las conversaciones formales con Vox arrancarán de manera inminente, con el objetivo de alcanzar un pacto que permita su investidura al frente del gobierno autonómico. El dirigente popular, que realizó estas declaraciones durante un acto institucional en Málaga, aspira a cerrar un acuerdo que, según sus propias palabras, sea razonable, justo y que atienda a los intereses del conjunto de la ciudadanía andaluza.
El PP busca estabilidad tras quedarse a dos escaños de la mayoría
A pesar de que el Partido Popular cosechó el pasado 17 de mayo lo que Moreno ha calificado como un resultado histórico, los votos obtenidos no fueron suficientes para gobernar en solitario. La formación se quedó a dos escaños de la mayoría absoluta, una circunstancia que obliga al presidente en funciones a tender puentes con otras fuerzas políticas para poder ser investido.
Moreno ha sido claro al respecto: es consciente de que debe ser realista ante este escenario y que la responsabilidad de alcanzar acuerdos forma parte del proceso democrático. Las negociaciones, ha subrayado, se abordarán con sentido común y determinación.
La izquierda, fuera de la ecuación desde el primer momento
Uno de los elementos más destacados del discurso de Moreno es la exclusión expresa de cualquier entendimiento con los partidos de izquierda. Según explicó, estas formaciones se descartaron a sí mismas del diálogo al anunciar, prácticamente al día siguiente de las elecciones, que no tenían intención de apoyar ni de abstenerse en una eventual votación de investidura. Esta postura, a juicio del líder popular, deja al PP con una única alternativa viable: llegar a un entendimiento con Vox.
Un acuerdo que dependerá de la voluntad de ambas partes
Moreno ha reconocido públicamente que el éxito de estas negociaciones no está garantizado de antemano. A su juicio, el resultado final dependerá de la actitud que muestren los dos partidos a lo largo del proceso, así como de la capacidad que tengan ambas formaciones para ceder en sus posiciones y encontrar puntos de encuentro.
Con cierto tono metafórico —y en alusión al acto que presidía en la jornada—, el presidente en funciones admitió que aún no sabe con exactitud hacia dónde conducirá ese «caminito» del diálogo con Vox, aunque confía en llegar pronto a buen puerto.
El mandato de las urnas: estabilidad y moderación
Moreno ha apelado repetidamente a la voluntad expresada por los andaluces en las urnas. En su lectura de los resultados del 17 de mayo, la mayoría de la ciudadanía apostó por un gobierno estable, moderado y capaz de gestionar para el conjunto de la sociedad andaluza, independientemente de las distintas sensibilidades políticas.
Es precisamente ese mandato el que, según argumenta, le obliga a moverse con responsabilidad y a explorar todas las vías de acuerdo posibles para garantizar la gobernabilidad de la comunidad autónoma.
Las negociaciones podrían arrancar esta semana
Aunque en el momento de las declaraciones las conversaciones formales todavía no habían dado comienzo, el propio Moreno apuntó que espera que puedan iniciarse en el transcurso de esta semana o, como muy tarde, la próxima. La cercanía de los plazos institucionales añade presión al proceso, que arranca en un clima de incertidumbre sobre cuáles serán las exigencias concretas de Vox para prestar su apoyo.
