India y la Unión Europea han cerrado un acuerdo de libre comercio histórico tras más de veinte años de negociaciones, en un movimiento estratégico acelerado por la guerra arancelaria del presidente estadounidense, Donald Trump . Los líderes de ambas potencias esperan que este pacto sirva de escudo ante los retos económicos que plantean tanto Estados Unidos como China, las dos principales economías del mundo .
El primer ministro indio, Narendra Modi, no ha dudado en calificar la alianza como la «madre de todos los acuerdos» . El anuncio se produce tras la visita de los líderes europeos, invitados de honor en el desfile del Día de la República de India, quienes se reunieron con Modi para ultimar los detalles de un pacto que las autoridades de Nueva Delhi dieron por concluido este lunes .
Un gigante económico de 1.400 millones de personas
El alcance del acuerdo es monumental. Según afirmó Modi antes de su reunión con la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente del Consejo Europeo, el portugués António Costa, este tratado abre oportunidades para los 1.400 millones de habitantes de India y los ciudadanos de la UE . En términos macroeconómicos, el pacto representa alrededor del 25% del PIB mundial y un tercio del comercio global .
Para la Unión Europea, India —el país más poblado del mundo— se perfila como un mercado vital para el futuro . Por su parte, Nueva Delhi ve en el bloque europeo una fuente indispensable de tecnología e inversión para modernizar sus infraestructuras y generar millones de empleos . Las cifras respaldan esta urgencia: en 2024, el intercambio de mercancías alcanzó los 120.000 millones de euros (un aumento del 90% en una década) y el de servicios los 60.000 millones . Se espera que India se convierta este año en la cuarta economía del mundo .
Intercambio de sectores clave
Las conversaciones, que se extendieron hasta el último momento para resolver puntos conflictivos como el impuesto de la UE sobre el acero, han desembocado en concesiones mutuas importantes . En virtud del acuerdo, India facilitará el acceso a su mercado para productos emblemáticos del Viejo Continente, como los automóviles y el vino . A cambio, Europa permitirá la entrada de exportaciones indias clave, como textiles y productos farmacéuticos .
Un mensaje político frente al proteccionismo
La firma del tratado tiene una fuerte lectura geopolítica. Desde el Gobierno de España, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha valorado el acuerdo como una herramienta para «escapar de la coerción comercial» que otros socios intentan ejercer sobre Europa .
En clara referencia a la administración de Donald Trump, Albares ha defendido que este pacto demuestra a quienes apuestan por los aranceles que «los europeos seguimos creyendo en el libre comercio», protegiendo a consumidores y empresas sin quedar sujetos a presiones externas .
