El recién dimitido secretario general de Nuevas Generaciones (NNGG) del Partido Popular, Carlo Giacomo Angrisano, ha revelado que notificó su renuncia a algunos dirigentes de Vox antes de hacerla pública de manera oficial este domingo. En sus primeras declaraciones tras abandonar la formación juvenil conservadora, Angrisano ha admitido que “quizás” su futuro político pase por integrarse en las filas del partido liderado por Santiago Abascal.
Pese a haber pedido públicamente el voto para Vox en el contexto de las elecciones de Castilla y León, el exdirigente ha negado que sus movimientos respondan a una estrategia predeterminada, argumentando que simplemente apoya lo que considera la “mejor opción para España”. En la actualidad, ha recalcado que se encuentra “fuera de cualquier partido político” y que, por el momento, no tiene previsto afiliarse a ninguna otra formación.
Angrisano ha explicado que su desvinculación se ha realizado de forma escalonada para evitar conflictos éticos. Según sus palabras, primero se separó en el ámbito laboral, luego en el orgánico y finalmente se dio de baja en la afiliación, esperando a no tener ningún cargo en la ejecutiva ni el carné del PP para expresar públicamente lo que pensaba “desde hacía ya algún tiempo”.

Cruce de acusaciones sobre la “deslealtad”
Respecto a las críticas que lo tildan de desleal por pedir el voto para la formación de Abascal, Angrisano ha invertido los términos. El exlíder juvenil ha tachado al propio Partido Popular de “desleal” por su disposición a pactar “con aquellos que quieren romper España”. Asimismo, ha criticado duramente a su antiguo partido por renegar de figuras internacionales de la derecha contemporánea, citando explícitamente a Donald Trump (presidente de Estados Unidos), Javier Milei (presidente de Argentina) y Giorgia Meloni (primera ministra de Italia).
Versiones contradictorias con Génova
La polémica salida también ha estado marcada por el choque de versiones con la dirección nacional del Partido Popular. Desde fuentes consultadas en la cúpula popular se trasladó este domingo que Angrisano había dejado de ejercer “hace mucho” tiempo sus funciones en NNGG y que ya había sido apartado durante el verano de su puesto como asesor en el Parlamento Europeo.
Angrisano ha calificado esta reacción de “inaudita” y ha desmentido tajantemente estas afirmaciones durante una entrevista concedida este lunes al programa La Mirada Crítica de Telecinco. “¿Si yo fui cesado en verano, quién era el secretario general de Nuevas Generaciones?”, se ha preguntado.
El exdirigente ha aclarado que su posición en la organización juvenil carecía de sueldo y que su salida como asesor en Bruselas se produjo a petición propia, negando que fuese una decisión del partido. “Dimití, me fui y ahora también lo he hecho de las juventudes”, ha sentenciado. Asimismo, confesó sentir “pena” por la actitud mostrada por la dirección nacional, recordando que tras 14 años de militancia deja “grandes amistades” en la formación.
Finalmente, sobre su actual residencia en el extranjero, ha asegurado que este hecho no guarda relación alguna con su renuncia, defendiendo que se puede “defender España desde todos los rincones”. Como apunte final, expresó su deseo de poder regresar a su ciudad natal, Barcelona, esperando no encontrarse “un centro lleno de burkas”.
