En un contexto político marcado por la polarización, la portavoz del Grupo Parlamentario Popular (GPP) en el Congreso, Ester Muñoz, ha lanzado este domingo un mensaje claro a favor del entendimiento en el bloque de la derecha. A través de unas declaraciones remitidas a los medios, Muñoz ha subrayado la necesidad de que el Partido Popular y Vox lleguen a acuerdos, argumentando que «la prioridad no son nuestros partidos, son los españoles».
Aunque la portavoz ha reconocido que existen «muchas cuestiones» en las que ambas formaciones discrepan por ser «partidos distintos», ha hecho hincapié en que también hay numerosos puntos en común donde el consenso no solo es posible, sino necesario: «Debemos hacerlo», ha matizado.
El burka como punto de convergencia
Como ejemplo tangible de este entendimiento, Muñoz ha señalado la regulación del uso del burka en espacios públicos. La portavoz ha recordado que ya en julio el PP anunció su intención de prohibir el burka integral en toda España en la esfera pública. Una línea de actuación que se vio reforzada hace quince días, cuando el PP de Baleares aprobó, por iniciativa propia, instar al Gobierno central a implementar dicha prohibición.
La sintonía en este asunto se ha evidenciado esta misma semana. Según ha explicado Muñoz, Vox presentó el martes una proposición de ley para su toma en consideración con el objetivo de prohibir esta vestimenta en espacios públicos. Ante este movimiento, la portavoz ha confirmado que «el PP aprobará y apoyará que se debata sobre esto en el Parlamento», alineándose también con la postura defendida hoy mismo por el presidente del partido, Alberto Núñez Feijóo, en una entrevista.
Críticas a la gestión del Gobierno
Más allá de las propuestas legislativas, el llamamiento a la unidad de Muñoz se fundamenta en una dura crítica a la gestión del Ejecutivo de Pedro Sánchez. La dirigente popular ha acusado al Gobierno de estar «acelerando los pactos más radicales con sus socios más radicales». En concreto, ha denunciado la situación en el País Vasco, donde, según sus palabras, una consejera socialista está facilitando la salida de prisión «antes de tiempo» a presos de ETA con delitos de sangre.
Asimismo, Muñoz ha cargado contra la política migratoria del Gobierno, calificando la «aceleración de la regulación masiva de inmigrantes» como una maniobra política para satisfacer las demandas de Podemos. En el plano económico y administrativo, ha responsabilizado al Ejecutivo del «colapso» de los servicios públicos y ha destacado su incapacidad para presentar unos Presupuestos Generales ante la Cámara.
Un giro de 180 grados
Para la portavoz del PP, la suma de estos factores evidencia la urgencia de un cambio de rumbo político. «Esto nos lleva a pensar que hace falta un giro de 180 grados», ha aseverado. La estrategia, según Muñoz, pasa por que tanto PP como Vox se centren en aquello que les une. El objetivo final, ha insistido, es ofrecer un relato en el que lo primordial sea que la ciudadanía cuente con un Gobierno capaz de «cambiar todo lo que ha destruido Pedro Sánchez».
