El encuentro, que se mantuvo en secreto, tenía como punto central abordar la recaudación del IRPF. Esta competencia es una de las condiciones inamovibles fijadas por los republicanos para facilitar la negociación de los Presupuestos de la Generalitat. Sin embargo, la cumbre no sirvió para avanzar, ya que no se obtuvo ningún compromiso explícito al respecto por parte del Ejecutivo central.
Para analizar este escenario, ERC ha convocado para este sábado una reunión de su ejecutiva, que precederá a un encuentro de su consejo nacional, el máximo órgano del partido entre congresos. Será en este foro donde Junqueras expondrá a los dirigentes republicanos el estado real de las negociaciones, antes de comparecer ante los medios de comunicación a las 12.30 horas.
Por su parte, el presidente catalán, Salvador Illa, intentó calmar las aguas ayer al reafirmar su “compromiso total” con los acuerdos de investidura. Illa hizo hincapié en su voluntad de “avanzar” en el despliegue de la hacienda catalana para que esta pueda gestionar el IRPF, a pesar de que es una medida a la que el Ministerio de Hacienda se opone frontalmente. Pese a estas palabras, fuentes de ERC consultadas previamente habían reconocido su “decepción” con las primeras declaraciones del líder del PSC sobre este asunto, formuladas en su regreso a la actividad política tras un mes de baja.
En paralelo a estas tensiones, el tablero legislativo también se mueve. Esquerra Republicana ha retirado esta misma semana su proposición de ley sobre la materia, al considerar que es “más factible” incluir esta cesión del IRPF negociando enmiendas al nuevo modelo de financiación. Para transitar esta vía, el propio Junqueras ya solicitó el pasado lunes que el PSOE mostrara su respaldo a la iniciativa.
