A las puertas de una nueva cita con las urnas en Andalucía, el Partido Popular de Juan Manuel Moreno Bonilla se consolida como la fuerza hegemónica en la región. De acuerdo con un macrosondeo demoscópico reciente, basado en más de 8.000 entrevistas realizadas en la segunda semana de abril , la formación conservadora aglutinaría más del cuarenta por ciento de los sufragios, garantizándose la posibilidad de continuar gobernando en solitario.
Radiografía del futuro Parlamento andaluz
El estudio de intención de voto dibuja un mapa político muy similar al que dejó la anterior convocatoria electoral. El Partido Popular conseguiría un 43,6% de los apoyos , lo que se traduciría en una estimación central de 55 diputados. Esta cifra marca exactamente la barrera de la mayoría absoluta en la cámara autonómica , aunque la amplia horquilla proyectada sitúa a los populares entre los 51 y los 59 representantes.
Por su parte, el Partido Socialista lograría un balón de oxígeno. A pesar de quedar relegado a una segunda posición a más de quince puntos de distancia , el PSOE lograría esquivar los peores presagios de su historia en la comunidad. Con un 25,8% de la intención de voto, los socialistas sumarían 31 escaños —moviéndose en un rango de 27 a 34—, lo que incluso supondría sumar un parlamentario más respecto a la composición de la legislatura saliente.
En el bloque de la derecha y la izquierda alternativa, las fuerzas se asientan. Vox retendría la tercera plaza con un 10,3% de los votos y unos 13 asientos (pudiendo oscilar entre 8 y 17). En el espacio progresista, Adelante Andalucía se impondría en su particular pugna con el 8,5% de las papeletas y un total de seis escaños (entre 5 y 7) , dejando a Por Andalucía con el 6,9% y una estimación de cuatro diputados (entre 4 y 5).

Aprobado para la gestión y liderazgo consolidado
El aval al actual gobierno de la Junta encuentra un fuerte respaldo en la percepción ciudadana sobre el contexto de la región. Más de la mitad de la ciudadanía encuestada (53,3%) califica la situación actual de Andalucía como positiva , y casi un 40% considera que el escenario es claramente superior al de hace un cuatrienio. En consonancia, la gestión del Ejecutivo autonómico recibe el visto bueno explícito de un 41,9% de los ciudadanos.
Esta inercia optimista tiene un reflejo directo en la valoración de los líderes políticos. Juan Manuel Moreno Bonilla no solo es el candidato predilecto para presidir la Junta de Andalucía por una abrumadora mayoría del 43,8% , sino que además es el único aspirante que logra el aprobado ciudadano, con una nota media de 5,78 sobre 10.
Lejos de estas cifras se sitúan sus rivales políticos. El candidato de Adelante Andalucía, José Ignacio García, ocupa el segundo puesto en valoración con un 4,74, seguido muy de cerca por Antonio Maíllo con un 4,62. La socialista María Jesús Montero, que es la segunda opción favorita para presidir la comunidad (20,7%) , se queda sin embargo con una nota de 3,84, mientras que Manuel Gavira cierra la lista de líderes con un 3,34.
Sanidad y vivienda, los pilares de la decisión de voto
Más allá de los nombres propios, las prioridades del electorado están claramente definidas. El estado de la sanidad pública se consagra como el principal detonante para acudir a las urnas, siendo una prioridad absoluta para el 67,1% de los futuros votantes. Se da la circunstancia de que la crisis sanitaria ha sido precisamente el eje discursivo sobre el que ha pivotado el PSOE durante la etapa preelectoral.
El problema habitacional y la dificultad para acceder a un techo digno se sitúa como el segundo gran factor de movilización, señalado por el 47,2% de los encuestados. En un distante tercer lugar, casi un 20% de los andaluces apunta a la inmigración como un elemento motivador de su voto.
Finalmente, el sondeo ratifica que estas elecciones se jugarán estrictamente en clave territorial. Un rotundo 70,4% del censo asegura que depositará su papeleta pensando exclusivamente en las necesidades de Andalucía, frente a un 21,2% que priorizará la política nacional. El clima preelectoral, además, ha logrado captar la atención de la mayoría social: seis de cada diez ciudadanos (61,4%) afirman seguir el desarrollo de los acontecimientos y las noticias de la campaña con notable interés.
