ZARAGOZA. — A menos de una semana para la cita con las urnas el próximo 8 de febrero, el panorama electoral en Aragón dibuja un cambio de ciclo contundente. Los últimos sondeos publicados antes del cierre legal de las encuestas confirman una tendencia que se ha ido consolidando durante la campaña: el Partido Popular (PP) se perfila como el claro vencedor, aunque sin alcanzar la mayoría absoluta, mientras que Vox experimenta un fuerte crecimiento que lo situaría como llave indispensable para la gobernabilidad. En el otro lado de la balanza, el PSOE sufre un severo desgaste que podría llevarle a cosechar uno de los peores resultados de su historia en la comunidad.
La hegemonía popular y el factor Vox
Las proyecciones demoscópicas otorgan al Partido Popular, liderado por el presidente autonómico Jorge Azcón, una victoria holgada. Los populares lograrían aglutinar cerca del 40% de los votos, lo que se traduciría en una horquilla de entre 28 y 30 escaños. Sin embargo, la cifra mágica de 34 diputados —necesaria para gobernar en solitario en las Cortes de Aragón— se mantiene fuera de su alcance.
Este escenario convierte a Vox en el protagonista secundario de la jornada. La formación, que ya formó parte del ejecutivo autonómico antes de la ruptura de los pactos regionales, no solo consolida su espacio, sino que lo amplía. Las estimaciones apuntan a que podrían duplicar su representación actual, pasando de 7 a una horquilla de entre 12 y 13 escaños. Su candidato, Alejandro Nolasco, capitaliza parte del descontento y se asegura una posición de fuerza para negociar una eventual reedición del gobierno de coalición, con una influencia numérica mucho mayor que en la legislatura anterior.

El descalabro socialista
La otra cara de la moneda la protagoniza el PSOE. La candidatura encabezada por la ministra Pilar Alegría no ha logrado revertir la tendencia negativa que arrastra el partido en la región. Los datos apuntan a un retroceso significativo, con una pérdida de apoyo que dejaría a los socialistas por debajo de la barrera psicológica de los 20 escaños (situándose entre 17 y 19), muy lejos de los 23 obtenidos en 2023.
Este descenso se atribuye a una “fuga de votos” en múltiples direcciones: una parte del electorado tradicional socialista parece desmovilizada, mientras que otro porcentaje se transfiere hacia opciones a su izquierda, como Chunta Aragonesista (CHA), o incluso hacia la abstención. El suelo electoral del PSOE en Aragón, que históricamente ha sido sólido, parece tambalearse ante un escenario de polarización donde el debate nacional también ha permeado la campaña autonómica.
El papel de los partidos regionalistas y minoritarios
En la lucha por la supervivencia y la relevancia parlamentaria, los partidos minoritarios juegan sus propias cartas. Chunta Aragonesista (CHA) es la única fuerza de izquierda que muestra signos de recuperación, pudiendo aumentar su representación hasta los 3 o 4 diputados, beneficiándose del desgaste socialista y de la aglutinación del voto de izquierdas.
Por el contrario, el Partido Aragonés (PAR) y Teruel Existe afrontan un escenario crítico. El PAR, histórico partido bisagra de la comunidad, corre el riesgo real de desaparecer de las Cortes o quedar con una representación testimonial, víctima de la polarización entre los dos grandes bloques. Teruel Existe, por su parte, ve mermada su fuerza respecto a su irrupción en años anteriores, perdiendo fuelle en su provincia clave.

Un escenario de pactos obligados
Con este reparto de cartas, la noche electoral del 8 de febrero se anticipa larga. Si bien la suma de las derechas (PP y Vox) superaría con creces la mayoría absoluta, la gestión de dicha victoria dependerá de las exigencias que Vox ponga sobre la mesa y de la disposición del PP a integrarlos nuevamente en el gobierno o intentar una geometría variable que, a priori, parece improbable.
Aragón se encamina a las urnas con un electorado que parece haber decidido castigar la inestabilidad política reciente y apostar por una reconfiguración de fuerzas que escorará el parlamento autonómico claramente hacia la derecha.
