El 9 de febrero de 2022, el entonces presidente de Canarias y actual ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, organizó una cena en su residencia de Las Palmas de Gran Canaria. A esta cita privada acudieron el entonces diputado José Luis Ábalos, su asesor Koldo García y el empresario José Ruz, dueño de la constructora Levantina, Ingeniería y Construcción (LIC).
Las conversaciones extraídas del teléfono móvil de Koldo García muestran cómo el asesor coordinó el encuentro aprovechando un viaje oficial de Ábalos a las islas en calidad de presidente de la Comisión de Interior del Congreso. Días antes de la reunión, Koldo informó al empresario Ruz para prepararle: “El miércoles cenas con el presi de canarias”. El mismo día de la cena, Torres facilitó personalmente la ubicación exacta de su vivienda a los invitados. A la mañana siguiente, Koldo García enviaba un mensaje de agradecimiento al presidente autonómico poniéndose “siempre a tu disposición”.
Sospechas de amaño en el Edificio Royal
La Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil investiga este encuentro domiciliario, ya que se produjo apenas cuatro días antes de que saliera a licitación pública un importante contrato del Gobierno de Canarias. El 13 de febrero de 2022 se publicó el concurso para la reforma del Edificio Royal, destinado a ser la nueva sede de la Agencia Tributaria Canaria.
Esta obra, valorada en siete millones de euros, fue finalmente adjudicada a la constructora de José Ruz. Los informes de la Guardia Civil apuntan a que la empresa Levantina habría recibido información clave sobre los pliegos antes de competir. Las sospechas se fundamentan en que la compañía logró el millonario contrato a pesar de haber presentado la peor oferta económica de todas las candidatas. Su victoria técnica se apoyó en haber recibido la máxima puntuación posible en el apartado de las valoraciones subjetivas del proyecto.
A pesar de ganar la licitación, la empresa de Ruz no fue capaz de culminar el encargo. Tras pedir diversas prórrogas y retrasar los plazos (la obra debía acabar en marzo de 2023), Levantina abandonó los trabajos sin terminar en diciembre de 2023, alegando encontrarse en preconcurso de acreedores, el cual se formalizó meses más tarde, en junio de 2024.
El contexto de las comisiones
Esta adjudicación forma parte de una pieza mayor que investiga la Audiencia Nacional sobre supuestos amaños en la concesión de obras públicas. La situación judicial se agrava tras las recientes declaraciones del empresario Víctor de Aldama ante el Tribunal Supremo.
Aldama aseguró en sede judicial que el constructor José Ruz pagó comisiones ilícitas a José Luis Ábalos y a Koldo García a cambio de estos contratos. El propio Aldama admitió haber actuado como intermediario en dichos pagos, revelando que él mismo llegó a cobrar 77.500 euros mediante transferencias, además de beneficiarse de una obra de demolición gratuita valorada en más de 200.000 euros que la constructora Levantina realizó para una de sus sociedades.
Fuente: El Español
