Víctor de Aldama, empresario investigado en el marco del caso de corrupción que salpica a ex altos cargos del Gobierno, ha comparecido este miércoles ante el Tribunal Supremo para prestar declaración. Durante su intervención, ha lanzado graves acusaciones contra el actual presidente del Ejecutivo, Pedro Sánchez, situándolo como el líder indiscutible o “número uno” de lo que ha descrito en sede judicial como una banda criminal organizada.
Según el testimonio ofrecido en el alto tribunal, De Aldama ha establecido una clara jerarquía operativa y de poder dentro de la red investigada. En esta escala piramidal, Pedro Sánchez ocuparía el primer escalafón, seguido por el exministro de Transportes, José Luis Ábalos, en el segundo nivel. El tercer puesto correspondería al exasesor ministerial Koldo García, mientras que el propio empresario, reconociendo su participación en la trama, se ha ubicado a sí mismo en el cuarto eslabón de esta estructura.
El compareciente ha insistido ante el tribunal en que, según le transmitían habitualmente tanto Ábalos como García, la máxima autoridad del Ejecutivo estaba plenamente informada de las operaciones que se llevaban a cabo en todo momento. Además, ha aportado un dato de gran relevancia política y judicial al declarar que siempre se le indicó que una parte del dinero obtenido por la organización iba dirigida a financiar al Partido Socialista (PSOE).
El estrecho vínculo entre el exasesor y la Presidencia
Para ilustrar el nivel de confianza y proximidad existente, De Aldama ha descrito el trato que Koldo García mantenía con el líder socialista. Según su relato, el exasesor se comunicaba telefónicamente con el presidente de manera frecuente y con un tono de extrema cercanía, tuteándole, llamándole “Pedro” y empleando expresiones de gran coloquialidad, más propias de amigos íntimos que de una relación profesional o jerárquica.
Un encuentro privado a puerta cerrada
A lo largo de su extensa comparecencia como imputado, el empresario también ha detallado el contexto en el que asegura haber conocido personalmente a Pedro Sánchez. Este primer encuentro se habría producido durante el acto político de presentación de Pepu Hernández como candidato a la alcaldía de Madrid.
De Aldama relata que fue el propio Koldo García quien facilitó una reunión privada entre bambalinas. Según el testimonio, el entonces asesor ministerial los condujo a una antesala situada en la parte trasera del teatro, asegurando que iban a ser recibidos en privado por el líder del Ejecutivo.
En esa breve reunión a puerta cerrada y sin más testigos, de acuerdo con la versión defendida por el empresario, el presidente se dirigió a él directamente para agradecerle explícitamente su labor, indicándole que estaba perfectamente al corriente de las gestiones que estaba realizando. Tras esas palabras de reconocimiento, ambos inmortalizaron el momento tomándose una fotografía y grabando un vídeo corto, sin que se produjera mayor conversación ni trato posterior en aquel evento.
