El ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha confirmado este jueves que el Gobierno descarta convocar al embajador de Estados Unidos en España. Esta decisión se mantiene a pesar de la reciente escalada diplomática entre ambos países, derivada de la oposición española a la guerra en Irán y de las recientes amenazas vertidas por el presidente estadounidense, Donald Trump.
La tensión entre ambas administraciones alcanzó un nuevo pico después de que Trump amenazara a España con imponer un embargo comercial. El motivo de esta advertencia es la firme negativa del Ejecutivo español a permitir que el Pentágono utilice las instalaciones de las bases situadas en España para llevar a cabo operaciones militares dirigidas contra Irán.
Desmentido rotundo a la Casa Blanca
En una reciente intervención en Catalunya Ràdio, Albares se ha encargado de desmentir «tajantemente» las informaciones procedentes de la administración norteamericana. En concreto, el ministro negó que España haya acordado cooperar con el Ejército estadounidense, tal y como había asegurado Karoline Leavitt, portavoz de la Casa Blanca. Leavitt había afirmado que el Gobierno español había cedido tras la amenaza de embargo de Trump, algo que Exteriores rechaza por completo.
Pese a este cruce de declaraciones, el jefe de la diplomacia española ha querido rebajar la tensión asegurando que la relación con su homólogo en Washington, Marco Rubio, sigue siendo «fluida». Albares matizó, no obstante, que ambos diplomáticos no han mantenido contacto en las últimas horas.
Soberanía y derecho internacional
«La decisión es soberana del Gobierno de España y no tengo que hablar con nadie», sentenció Albares para zanjar el asunto sobre la gestión de las bases, añadiendo que la situación diplomática actual «no merece en absoluto» que se proceda a convocar al embajador de Estados Unidos.
El Gobierno ha querido dejar clara su posición estratégica y moral frente al conflicto en Oriente Próximo. Según Albares, lo verdaderamente importante es que España se sitúa «al lado del derecho internacional, al lado de la desescalada, al lado de pedir que se regrese a la mesa de negociación».
Para concluir, el ministro quiso poner en valor el respaldo internacional que está recibiendo el país, agradeciendo la «ola de solidaridad» y de «apoyo» hacia España tras las amenazas comerciales de Donald Trump, haciendo referencia tanto a las muestras de apoyo públicas como a las que se han gestionado por cauces discretos.
