En un clima de incertidumbre política y conmoción tras la reciente operación internacional, Nicolás Maduro Guerra, conocido popularmente como ‘Nicolasito’, ha reaparecido públicamente este lunes. A través de una transmisión en directo en sus redes sociales, el hijo de Nicolás Maduro ha ofrecido sus primeras declaraciones tras la detención de su padre y su posterior traslado a Estados Unidos para ser juzgado.
Visiblemente enfadado y emocionado, el dirigente chavista no ha dudado en señalar la existencia de fracturas internas que habrían facilitado la caída de su progenitor. “La historia dirá quiénes fueron los traidores, la historia lo revelará. Lo veremos”, sentenció con dureza, aludiendo a las circunstancias que permitieron la operación de las fuerzas de élite.
Sospechas tras la operación de los Delta Force
La detención de Nicolás Maduro, ejecutada por comandos del Delta Force estadounidense, ha desatado una ola de especulaciones tanto en el seno del oficialismo como en la opinión pública internacional. La aparente facilidad con la que se neutralizó a gran parte de la escolta cubana y se accedió al líder chavista ha alimentado la teoría de una entrega pactada o una traición en el círculo de seguridad más íntimo.
Durante su intervención, ‘Nicolasito’ reconoció el golpe moral que ha supuesto este hecho para su familia y para el movimiento bolivariano. “Nos duele, claro que nos duele, nos da arrechera, pero no van a poder, no joda”, expresó, utilizando un lenguaje coloquial para enfatizar su indignación y resistencia ante los hechos consumados.
Llamamiento a la resistencia y objetivos futuros
Más allá de los reproches, el mensaje de Maduro Guerra buscó reagrupar a las bases del chavismo, que han mostrado una respuesta tímida en las calles durante las últimas 48 horas. Quien fuera señalado por algunos analistas como el posible heredero político del régimen, instó a sus seguidores a no bajar la guardia.
“Debemos concentrarnos en sacar la patria adelante, en levantar las banderas de Chávez y en traer sanos y salvos a Nicolás Maduro Moros y a Cilia Flores”, concluyó.
Con estas palabras, ‘Nicolasito’ intenta llenar el vacío de liderazgo inmediato y marcar la nueva hoja de ruta del oficialismo: la defensa del legado político y la campaña por la liberación de sus padres, ahora bajo custodia norteamericana.