NUEVA YORK / CARACAS. – En una comparecencia que marca un hito en la geopolítica reciente, Nicolás Maduro se ha declarado este lunes “no culpable” de los cargos imputados en su contra ante el tribunal del Distrito Sur de Nueva York (SDNY). Durante la audiencia, el líder chavista afirmó seguir siendo el jefe de Estado legítimo de Venezuela y denunció su situación actual calificándola de “secuestro” y autodefiniéndose como un “prisionero de guerra”.
La vista judicial contó también con la presencia de su esposa, Cilia Flores, quien siguió la misma estrategia de defensa al declararse no culpable de la totalidad de los cargos. Ambos permanecieron en la misma sala, sentados con tan solo un asiento de seguridad de separación entre ellos, en un ambiente de alta tensión mediática y legal.
Alegaciones de violencia y petición de asistencia médica
La defensa, encabezada por el abogado Barry Pollack, puso el foco en las condiciones de la detención de la pareja, ocurrida el pasado sábado. Pollack solicitó al juez —designado en su día por el expresidente Bill Clinton— que se garantice atención médica inmediata para ambos. Según el letrado, el arresto se llevó a cabo de manera “violenta”, lo que habría provocado lesiones físicas considerables.

En el caso específico de Maduro, su defensa sostiene que podría sufrir una fractura, mientras que Cilia Flores habría recibido golpes en las costillas. Además de las solicitudes médicas, Maduro pidió expresamente al tribunal conservar sus notas personales y que estas sean respetadas tanto por los agentes de prisiones como por la policía encargada de su custodia.
Estrategia legal y transición política
Por el momento, el equipo legal ha decidido no solicitar la libertad bajo fianza para el mandatario, aunque Pollack dejó la puerta abierta a realizar dicha petición en el futuro. El juez ha fijado la continuación del proceso para el próximo 17 de marzo, fecha en la que se espera que se presenten nuevas mociones.

Mientras el proceso judicial avanza en suelo estadounidense, la situación política en Venezuela continúa su curso. De acuerdo con los reportes, Delcy Rodríguez, hasta ahora mano derecha del líder bolivariano, tiene previsto asumir la presidencia, en un movimiento que busca llenar el vacío de poder dejado tras la detención de Maduro.