Madrid. — Un informe atribuido al comisario jubilado José Manuel Villarejo ha sacudido nuevamente el panorama político al señalar directamente al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en una supuesta trama de chantaje político. Según la información desvelada este sábado por The Objective, el documento policial detalla cómo Sánchez habría utilizado material sensible grabado en las saunas propiedad de la familia de su esposa para coaccionar a un exministro socialista, identificado en los papeles bajo las iniciales ‘J.B.’.
El documento, que formaría parte del vasto archivo de la ‘Operación Tándem’, sostiene que el objetivo de esta maniobra era garantizar el ascenso de Sánchez dentro de la estructura del Partido Socialista hasta alcanzar la Secretaría General. El informe especifica que el entonces aspirante a líder del PSOE se sirvió de “grabaciones comprometedoras” obtenidas en los locales de alterne gestionados por su suegro, Sabiniano Gómez, para “vincularse” con altos cargos del partido.
El misterio de las siglas ‘J.B.’
Uno de los puntos clave del informe es la mención explícita a “dos personas con las mismas iniciales J.B.”. El texto sugiere que estas grabaciones fueron la herramienta de presión necesaria para neutralizar o ganar el favor de figuras de peso en el socialismo histórico, facilitando así el camino de Sánchez hacia el liderazgo en Ferraz. Aunque el documento no desarrolla los nombres completos, las siglas coinciden con exministros prominentes de la etapa de José Luis Rodríguez Zapatero, lo que ha disparado las especulaciones en el entorno político.

Saunas y la ‘Operación Campamento’
El informe de Villarejo no se limita a la vertiente política, sino que entra en detalles escabrosos sobre la gestión de los negocios de la familia Gómez. Según lo publicado, el excomisario anotó que la familia política del presidente se habría lucrado significativamente con estos establecimientos, llegando a mencionar porcentajes de ingresos derivados de prácticas ilícitas que involucraban a menores, un extremo de máxima gravedad que añade una nueva dimensión al escándalo.
Asimismo, los papeles de Villarejo vinculan este entramado con supuestos beneficios económicos personales para Sánchez. El informe alude a la compra de un inmueble en el barrio madrileño de Aluche, sugiriendo que la adquisición se realizó con “información privilegiada” relativa a la futura revalorización de la zona por la conocida como ‘Operación Campamento’.
Estas nuevas revelaciones ponen en entredicho el relato oficial sobre la desconexión de Sánchez con los negocios de su familia política y abren interrogantes sobre las dinámicas internas que permitieron su resurrección política y posterior llegada a La Moncloa.