Vigo vivió este sábado 30 de mayo una jornada que quedará grabada en su historia. La ciudad olívica acogió por primera vez el Desfile del Día de las Fuerzas Armadas (DIFAS) 2026, un acontecimiento que reunió a miles de ciudadanos a lo largo del litoral de Samil para presenciar uno de los actos institucionales más solemnes del calendario oficial español. Los reyes Felipe VI y Letizia, acompañados por la princesa Leonor, presidieron una ceremonia que combinó solemnidad militar, emoción ciudadana y un protagonismo especial para la heredera al trono, que participaba por primera vez en este desfile.
Leonor debuta en el DIFAS en la recta final de su formación militar
La presencia de la princesa Leonor en la tribuna presidencial fue, sin duda, el elemento más singular de esta edición. La joven, que lleva cerca de tres años inmersa en el mundo castrense, se encuentra actualmente en la etapa final de su paso por la Academia General del Aire de San Javier, donde también se está preparando para obtener la certificación como paracaidista, una especialidad que la situaría como una de las figuras más destacadas en este ámbito dentro de la Casa Real.
Su debut en el DIFAS coincidió precisamente con uno de los momentos más aguardados del acto: el salto de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire (PAPEA), encargada de descender portando la bandera nacional. No obstante, las adversas condiciones meteorológicas que azotaron Vigo durante toda la mañana obligaron a cancelar esta exhibición, privando al público de uno de los espectáculos más esperados de la jornada.
El viento y el frío gallego ponen a prueba a la familia real
El tiempo no acompañó en esta cita histórica. Vigo amaneció envuelta en niebla, con temperaturas bajas y vientos propios de la meteorología atlántica gallega, lo que condicionó el desarrollo de algunos de los actos previstos. La reina Letizia, a su llegada al recinto presidencial, trasladó al presidente de la Xunta de Galicia sus impresiones sobre el inclemente tiempo con el que la ciudad recibía al conjunto de la familia real.
A pesar de ello, los miles de vigueses que se agolparon a lo largo del litoral de Samil respondieron con fervor y aplausos a la llegada de los monarcas, en lo que fue una demostración del entusiasmo con el que la ciudad acogió el evento. El telón de fondo de las Islas Cíes, visibles desde el recinto, dotó al acto de una estampa difícilmente superable.
La reina Letizia apuesta por el diseño nacional ante el desafío del tiempo
Pese a las bajas temperaturas, la reina Letizia apareció ante el público con un conjunto que llamó la atención por su ligereza y su elegancia primaveral. La monarca rescató de su fondo de armario un vestido azul de corte vaporoso, con motivos florales y tejido liviano, firmado por el diseñador valenciano Juan Vidal. Se trata de una pieza que Letizia ya había llevado anteriormente en un acto del 12 de octubre, fecha en la que también suele apostar por propuestas de moda nacional.
Un despliegue militar sin precedentes en la ciudad
El componente militar de la jornada estuvo a la altura de la solemnidad del acto. Tras la recepción de honores militares reglamentarios y el izado solemne de la bandera, seguido del tradicional homenaje a los caídos en defensa de España, el cielo vigués se convirtió en escenario de una exhibición aeronáutica de gran envergadura. Más de 70 aeronaves sobrevolaron en formación la costa de Samil, entre las que se encontraban cazas Eurofighter y F-18, aviones de transporte logístico y helicópteros de los tres ejércitos.
En tierra, el desfile recorrió algo más de un kilómetro por la Avenida de la Constitución y el paseo costero de Samil, con un despliegue de 3.000 efectivos procedentes de la Guardia Real, el Ejército de Tierra, la Armada, el Ejército del Aire y del Espacio, la Unidad Militar de Emergencias (UME) y la Guardia Civil. A estos efectivos personales se sumó una columna de más de un centenar de vehículos militares modernos, tanto acorazados como motorizados, que avanzaron a lo largo de la costa. Uno de los momentos más aplaudidos fue el paso de las unidades de Regulares de Ceuta y Melilla, cuya vistosidad es una de las señas de identidad de cada DIFAS.
Un broche histórico para una semana de celebraciones en Vigo
El desfile del sábado puso el punto final a una semana cargada de actividades previas en Vigo, que incluyó exhibiciones estáticas de material militar y encuentros musicales en distintos puntos de la ciudad. Para Vigo, la celebración supuso un reconocimiento de primer orden, al convertirse en sede nacional de uno de los actos institucionales más relevantes del año en España.
La jornada quedará en la memoria colectiva de la ciudad no solo por la magnitud del operativo desplegado, sino también por la dimensión simbólica que adquirió con la primera participación de la princesa Leonor, cuya presencia reforzó el vínculo entre la institución monárquica y las Fuerzas Armadas españolas en un momento clave de su formación como futura jefa de Estado.
