La crisis en la infraestructura ferroviaria española se agrava. Apenas ocho días después del trágico accidente de Adamuz, Adif ha registrado este lunes dos nuevas incidencias graves en la red de alta velocidad a su paso por la provincia de Córdoba. Los técnicos del gestor de infraestructuras han detectado una “segunda rotura crítica” en un desvío situado a la entrada de la estación de Córdoba y, de forma paralela, una fractura en un elemento de la vía a la altura de Almodóvar del Río. Ambos sucesos han obligado a imponer nuevas Limitaciones Temporales de Velocidad (LTV), poniendo de nuevo en entredicho el estado de la línea Madrid-Sevilla.
Rotura crítica a las puertas de Córdoba
La primera de las incidencias se ha localizado en pleno núcleo urbano de Córdoba. Según fuentes del sector, se trata de una rotura calificada como “crítica” en un desvío que permite la bifurcación de los trenes hacia Málaga. El punto exacto se encuentra a escasos diez minutos a pie del centro neurálgico de la ciudad y es vital para la distribución del tráfico ferroviario en el sur peninsular.
Este fallo se ha producido en la aguja del cambio de vía, un elemento de máxima sensibilidad. Tras su detección, se ha ordenado la inspección inmediata de los trenes que han circulado por ese tramo para certificar que no han sufrido daños en los bogies o en el material rodante, descartando riesgos adicionales para la seguridad de los pasajeros.
Fallo estructural en Almodóvar del Río
Casi simultáneamente, se ha revelado un segundo problema a unos 15 kilómetros de la capital, en el término municipal de Almodóvar del Río. En este caso, la avería afecta a una “contraaguja” de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla.
Fuentes del Ministerio de Transportes han confirmado que la rotura está “localizada y asegurada”, pero su reparación es compleja. La pieza afectada tiene una longitud superior a los 50 metros, lo que impide una sustitución rápida. Su reemplazo requerirá el traslado de los nuevos materiales mediante transportes especiales y la ejecución de los trabajos en una banda de mantenimiento nocturna para minimizar el impacto en el servicio.
Mientras tanto, Adif ha establecido una limitación de velocidad en este punto paso para garantizar la seguridad, lo que previsiblemente generará nuevos retrasos en una línea que ya opera bajo máxima tensión operativa y mediática.
Una “semana negra” para la infraestructura
Estas nuevas incidencias ocurren en un momento de extrema sensibilidad para el gestor ferroviario y el Ministerio de Transportes. La detección de estos fallos se produce solo una semana después del siniestro en Adamuz, donde el descarrilamiento de un tren Iryo y su colisión con un Alvia dejó un balance dramático de víctimas.
La acumulación de problemas técnicos —que se suman a las limitaciones de velocidad a 160 km/h impuestas temporalmente en tramos de la línea Madrid-Barcelona días atrás— ha puesto el foco sobre las labores de mantenimiento y la fatiga de los materiales en las líneas más veteranas de la alta velocidad española. La línea Madrid-Sevilla, inaugurada en 1992, se encuentra actualmente inmersa en un profundo proceso de renovación que, a la vista de los acontecimientos de este lunes, se revela más urgente que nunca.
