El colectivo de maquinistas ha dicho basta. Tras una “semana negra” para el ferrocarril en España, el Sindicato Español de Maquinistas Ferroviarios (SEMAF) ha lanzado una advertencia contundente este miércoles: circular hoy por la red de Cataluña no es seguro. La organización ha exigido la paralización inmediata del servicio de Rodalies “hasta nuevo aviso” o hasta que Adif pueda certificar, kilómetro a kilómetro, que no existen nuevos riesgos de desprendimientos o fallos en la vía.
La alarma de los conductores no es retórica. Llega apenas unas horas después de que la borrasca Harry dejara un rastro de caos en la comunidad, culminando con la tragedia en Gelida (Barcelona), donde el descarrilamiento de un tren de la línea R4 costó la vida a un maquinista en prácticas y dejó decenas de heridos.
Una infraestructura “en ruinas”
Para los maquinistas, el temporal ha sido solo el detonante final de una situación estructural que llevan años denunciando. Según fuentes del sindicato, la red ferroviaria catalana sufre un “deterioro constante” fruto de la falta de inversión real en mantenimiento preventivo. “No se trata solo de que llueva, se trata de que los muros de contención se caen, las trincheras no aguantan y la vegetación invade el gálibo”, señalan desde SEMAF.
El sindicato advierte que los conductores se enfrentan a una “conducción a ciegas” en muchos tramos, donde la seguridad depende excesivamente de la pericia humana ante fallos de los sistemas automáticos o del estado físico de la vía. La exigencia es clara: la circulación no debe reanudarse bajo criterios políticos o de movilidad, sino exclusivamente bajo criterios técnicos de seguridad. “No vamos a jugar a la ruleta rusa con la vida de los pasajeros ni con la nuestra”, sentencian.
Huelga general y exigencia de responsabilidades
El malestar ha trascendido la queja verbal. SEMAF ha anunciado la convocatoria de una huelga general en todo el sector ferroviario, impulsada tanto por el siniestro de Rodalies como por el gravísimo accidente de alta velocidad en Adamuz (Córdoba) ocurrido el domingo anterior.
Los representantes de los trabajadores apuntan directamente a la gestión de la infraestructura. Denuncian que mientras el tráfico de alta velocidad ha crecido exponencialmente (un 60% según sus cifras), los recursos destinados a conservar la red convencional y garantizar la seguridad no han seguido el mismo ritmo. El sindicato ha solicitado que se depuren “responsabilidades penales” por lo que consideran una negligencia continuada en la gestión de la seguridad ferroviaria.
Mientras Adif mantiene suspendida la circulación en gran parte de Cataluña para realizar exploraciones sobre el terreno, los maquinistas avisan: sin garantías absolutas de que los taludes están asegurados y la vía libre de obstáculos, los trenes no se moverán.
