MADRID. – El ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha salido al paso de las críticas este lunes para negar categóricamente que la existencia de tramos de carril antiguo en la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla tenga una relación directa con el catastrófico accidente ocurrido en Adamuz (Córdoba). El siniestro, que se ha cobrado la vida de 45 personas tras el descarrilamiento de un tren Iryo y su posterior colisión con un Alvia, ha puesto el foco en el estado de mantenimiento de la primera línea de alta velocidad de España.
En declaraciones realizadas a primera hora de la mañana, Puente ha insistido en que la línea ha sido sometida a un proceso de “renovación integral” en los últimos años. Sin embargo, ha matizado que esta modernización no implica la sustitución del cien por cien de los elementos físicos de la vía, sino de aquellos que los técnicos consideran necesarios. “Se revisa íntegramente y se sustituyen todos aquellos elementos que técnicamente se considera que deben ser sustituidos”, ha explicado el titular de Transportes, admitiendo que en el trazado conviven materiales de nueva manufactura con otros originales de la inauguración de la línea.
La soldadura entre lo nuevo y lo viejo, bajo la lupa
El foco de la investigación técnica se centra ahora en el punto exacto del descarrilamiento: una soldadura que unía un carril de reciente fabricación (producido en 2023 e instalado en 2025) con uno más antiguo, datado en 1989. Según los primeros informes de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), la fractura del carril en este punto de transición podría haber desencadenado la salida de eje del convoy de Iryo, que posteriormente invadió la vía contraria impactando contra el tren de Renfe que circulaba en sentido opuesto.
Pese a la diferencia de edad de los materiales, Puente ha defendido la seguridad del procedimiento, argumentando que es “normal” en ingeniería ferroviaria que convivan tramos de diferentes épocas si cumplen con los estándares de seguridad. “El carril nuevo ha pasado todas las comprobaciones”, aseguró, intentando desviar la atención de la antigüedad de la infraestructura adyacente como factor determinante.
Presión política y exigencias de transparencia
La tragedia ha desatado una tormenta política. El Partido Popular ha registrado una petición urgente para que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el propio ministro comparezcan en el Senado. La oposición exige aclarar si los recortes en mantenimiento o la falta de supervisión en las obras de renovación han jugado un papel en el accidente.

Mientras tanto, la cifra de heridos hospitalizados se ha estabilizado, aunque cinco personas permanecen en la UCI. La recuperación de la normalidad en el servicio ferroviario se prevé lenta, mientras los equipos técnicos de Adif continúan trabajando no solo en la reparación de la infraestructura dañada, sino en una auditoría exhaustiva de los tramos similares a lo largo de todo el corredor sur para descartar defectos ocultos.
