ADAMUZ (CÓRDOBA). – España se encuentra en estado de shock tras el devastador accidente ferroviario ocurrido el pasado domingo por la tarde en las proximidades de la estación de Adamuz (Córdoba). La colisión entre un tren de alta velocidad Iryo y un Alvia de Renfe ha causado, según las últimas cifras oficiales, al menos 41 muertos, más de 120 heridos y 43 personas desaparecidas, en una de las mayores tragedias del ferrocarril español en las últimas décadas.
Las labores de rescate y recuperación de cuerpos, que aún continúan, se han visto complicadas por la violencia del impacto, que provocó que varios vagones cayesen por un talud de cuatro metros. En la zona trabajan de manera ininterrumpida efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Civil y el Grupo de Emergencias de Andalucía (GREA).
La investigación apunta a un fallo en la infraestructura
Mientras los equipos de rescate siguen con su minuciosa y dolorosa tarea, la investigación se centra en las causas del siniestro. Según las primeras pesquisas, el descarrilamiento del tren Iryo se produjo en la entrada a la estación de Adamuz, invadiendo la vía paralela por la que circulaba en sentido contrario el Alvia. El tiempo entre el descarrilamiento y la colisión fue de apenas 20 segundos, un margen imposible para que el maquinista del Alvia, que también falleció, pudiera reaccionar.
Fuentes cercanas a la investigación señalan que una soldadura rota en la vía, previa al cambio de entrada a la estación, se perfila como la causa probable del accidente. Este indicio pone el foco en el estado de las infraestructuras gestionadas por Adif. De hecho, el gestor ferroviario había informado de tres fallos en la infraestructura de esa misma zona en los tres meses anteriores al accidente.
La investigación oficial corre a cargo de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF), organismo independiente adscrito al Ministerio de Transportes.
Un balance trágico y en evolución
El balance de víctimas es desgarrador. Entre los fallecidos ya identificados se encuentran el periodista onubense Óscar Toro y la fotógrafa María Clauss, un policía nacional de la Brigada de Extranjería de Madrid y cuatro miembros de una misma familia de Punta Umbría (Huelva). Una niña de 6 años, que viajaba con su familia, sobrevivió y fue custodiada durante toda la noche por una guardia civil, habiendo perdido a sus padres, su hermano y su primo en la tragedia.
El sistema sanitario andaluz ha realizado un gran despliegue. De los 122 pacientes atendidos (117 adultos y 5 niños), 81 han sido dados de alta. Sin embargo, 41 personas permanecen ingresadas, 12 de ellas en estado grave en distintas Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) de hospitales de Córdoba y Huelva. Las autoridades sanitarias han asegurado que, aunque graves, sus vidas no corren peligro inminente.
Respuesta institucional y movilización
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el ministro de Transportes, Óscar Puente, se desplazaron ayer lunes al lugar de los hechos, donde se reunieron con el presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno. En declaraciones conjuntas, anunciaron tres días de luto oficial y advirtieron de que aún quedan “muchas horas de trabajo intenso”.
“Vamos a dar con la verdad y a conocer la respuesta, y cuando se conozca la causa de la tragedia, con absoluta transparencia lo pondremos en conocimiento de los ciudadanos”, aseguró Sánchez.
Como medida de precaución y para facilitar las labores de investigación, el ministro Puente ha comunicado la suspensión de la circulación de alta velocidad entre Madrid y varias ciudades andaluzas (Córdoba, Sevilla, Málaga, Huelva, Cádiz, Algeciras y Granada) hasta, aproximadamente, el 2 de febrero. Esta decisión afectará a más de 200 trenes. Las estaciones de Atocha, Córdoba y Sevilla permanecerán abiertas para atender a los viajeros.
Las compañías Iryo y Adif han habilitado números de teléfono para atención a familiares y afectados: 900 001 402 y 900 101 020, respectivamente.

Mientras un pueblo, Adamuz, trata de asimilar la magnitud de una tragedia que lo ha tocado de lleno, España entera mira con dolor y espera respuestas sobre lo ocurrido en una fatídica tarde de domingo.
Fuente: theobjective.com
