GELIDA – Un tren de la línea R4 de Rodalies descarriló en las primeras horas de esta mañana, poco después de las 5:00 horas, a su paso por el municipio de Gelida, en la comarca del Alt Penedès. La circulación entre las estaciones de Martorell y Sant Vicenç de Castellet se ha interrumpido. De momento, no se reportan heridos entre el personal de a bordo o viajeros, ya que el convoy no transportaba pasajeros en el momento del suceso.
Según han informado los servicios de emergencia desplegados en la zona, tres vagones de un tren de ADIF, la entidad pública gestora de las infraestructuras ferroviarias, se salieron de las vías. El tren se encontraba realizando labores de mantenimiento o pruebas en la red, una circunstancia que habría evitado una tragedia mayor al ocurrir en un horario de baja actividad comercial.
El operativo para atender la incidencia ha sido considerable. Varios equipos de bomberos de la Generalitat, junto con personal médico y de Adif, se desplazaron al punto kilométrico donde ocurrió el descarrilo. El objetivo principal, además de asegurar la zona y verificar que no hubiera riesgos, ha sido iniciar las complejas labores para reflotar los vagones y evaluar los daños en las vías y la catenaria.
Las consecuencias para el servicio de cercanías han sido inmediatas y severas. Renfe Operadora ha activado su protocolo de contingencias, anunciando la suspensión del tráfico en el tramo afectado de la línea R4, que conecta Sant Vicenç de Castellet con Barcelona a través de Martorell y Vilafranca del Penedès. Para minimizar el impacto, se han establecido servicios de autobuses lanzadera entre las estaciones de Martorell y Sant Vicenç de Castellet, y se ha recomendado a los viajeros que consulten alternativas en otras líneas de la red o que pospongan sus viajes no esenciales.
La investigación sobre las causas del accidente ya está en marcha. Técnicos de Adif y de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria han acudido al lugar para realizar las primeras inspecciones. Aunque es pronto para determinar el origen del fallo, las primeras hipótesis apuntan a posibles defectos en la vía, un problema en el material rodante o, dada la franja horaria, condiciones meteorológicas adversas como la helada, que puede afectar a los componentes de la vía. No obstante, fuentes oficiales han insistido en que todas las posibilidades están abiertas y que el proceso de investigación será exhaustivo.
El descarrilamiento ha vuelto a poner el foco en el estado de la red de cercanías en Cataluña, un servicio público que acumula incidencias periódicas y sobre el que tanto usuarios como administraciones han reclamado mayores inversiones en mantenimiento y modernización. La línea R4 es una de las más largas y con mayor tráfico de la red, lo que amplifica el efecto de cualquier interrupción.
A falta de saber cuánto tiempo se prolongará la interrupción total, las estimaciones preliminares de Adif sugieren que las labores de retirada del material y reparación de la infraestructura podrían llevar varios días. La prioridad, según han señalado, es garantizar que la reapertura se produzca con total seguridad.
Mientras, miles de usuarios que dependen de esta línea para sus desplazamientos diarios se enfrentan a una jornada de importantes complicaciones y retrasos, en un episodio más que somete a prueba la resiliencia de la red de Rodalies.
