El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no acompañó este martes a los Reyes Felipe VI y Letizia en su visita a la zona del trágico accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba), donde el pasado domingo colisionaron dos trenes de alta velocidad, causando al menos 41 víctimas mortales. En su lugar, fue la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, quien recibió y acompañó a los monarcas en la denominada “zona cero” del siniestro.
Desde el Gobierno, fuentes oficiales han defendido esta decisión, apelando al protocolo y a la agenda institucional. Explicaron que “el protocolo dice que va un ministro de jornada”, función que en esta ocasión recayó en Montero. Asimismo, señalaron que el presidente Sánchez ya se había desplazado a Adamuz el lunes, un día antes, para visitar el lugar junto al presidente de la Junta de Andalucía, Juanma Moreno, y los ministros de Transportes, Óscar Puente; de Interior, Fernando Grande-Marlaska, y la propia vicepresidenta Montero.

La ministra de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, Elma Saiz, también salió al paso de las críticas, justificando la ausencia del jefe del Ejecutivo al recordar que Sánchez ya estuvo en el lugar “en las primeras horas” posteriores a la tragedia. Fuentes de Moncloa añadieron que, de haber acudido el martes, el presidente habría realizado “el mismo recorrido que se hizo ayer”, y subrayaron que “no es habitual” que el presidente del Gobierno acompañe al jefe del Estado en este tipo de visitas, destacando además la celebración de un Consejo de Ministros ese mismo martes por la mañana.
Durante su visita del lunes, Sánchez hizo un llamamiento a la ciudadanía para que atienda “a la información oficial” y a los servicios de emergencias, alertando sobre la extensión de “bulos y desinformación” que, según dijo, “generan mucha zozobra y dolor” entre los familiares de las víctimas. Pidió consultar solo lo que consideró “medios de comunicación contrastados”.

Este episodio ha reavivado el debate sobre la relación institucional entre el Gobierno y la Casa Real, tras el precedente de la ausencia de Sánchez en la Pascua Militar del pasado mes de abril. En aquella ocasión, el presidente no acudió al acto presidido por el Rey, por primera vez un jefe de Gobierno en democracia, al priorizar su asistencia a una reunión internacional en París con el presidente ucraniano, Volodímir Zelenski.
El accidente de Adamuz, uno de los más graves de la historia del ferrocarril de alta velocidad en España, mantiene en vilo al país mientras continúan las labores de rescate y se investigan las causas del choque.
