El Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) ha hecho públicos este viernes los datos de su primer barómetro del año, dibujando un panorama político que parece inmune al cambio de ciclo territorial. Apenas un mes después de que el PSOE perdiera la Junta de Extremadura en una contundente derrota electoral, el organismo presidido por José Félix Tezanos sitúa al partido de Pedro Sánchez en una posición de clara hegemonía nacional, con una estimación de voto del 31,7%.
El sondeo, cuyo trabajo de campo se realizó entre el 5 y el 10 de enero, amplía la ventaja socialista sobre el Partido Popular hasta los 8,7 puntos. Según los cálculos del CIS, el “efecto Extremadura” no ha tenido traslación a la política estatal: mientras el PSOE mejora sus expectativas, el PP de Alberto Núñez Feijóo se queda anclado en un 23%, lejos de capitalizar el impulso de las urnas autonómicas.
Fragmentación y nuevas fuerzas
En la lucha por la tercera plaza, VOX se consolida con un 17,7%, manteniendo su suelo electoral. Por su parte, el espacio a la izquierda del PSOE sigue mostrando signos de debilidad, con SUMAR en un 7,2% y Podemos resistiendo en el 3,5%.
La sorpresa del mes la protagoniza la agrupación de electores Se Acabó la Fiesta (SALF), que irrumpe con un 1,8%, superando en intención de voto a socios parlamentarios clave del Gobierno como EH Bildu (1,5%) y el PNV (1,0%).

Sánchez lidera la valoración; Feijóo no despega
El barómetro refleja una paradoja en los liderazgos. Aunque ningún dirigente nacional aprueba, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, es el mejor valorado con un 4,13, seguido de la vicepresidenta Yolanda Díaz (3,94).
Por el contrario, Alberto Núñez Feijóo obtiene una calificación de 3,54, un dato que choca con la reciente victoria de su formación en Extremadura. En cuanto a la preferencia para presidir el Gobierno, Sánchez (38,7%) duplica ampliamente a Feijóo (15,4%), quien no logra consolidarse como la alternativa preferida en los datos del organismo público.
La vivienda: el malestar social que no cesa
Al margen de la política de bloques, el estudio certifica un cambio estructural en las preocupaciones ciudadanas. La vivienda toca techo y es citada como el principal problema de España por el 42,6% de los encuestados, su registro más alto en la serie histórica reciente. Este malestar supera ya con holgura a la crisis económica y al paro, evidenciando la dificultad de acceso a un hogar como el gran reto social de la legislatura.
Venezuela: Brecha generacional ante el conflicto
El CIS también ha pulsado la opinión sobre la intervención militar de EE.UU. en Venezuela. Aunque existe un consenso mayoritario de rechazo a la operación (71,8%), el análisis por edad revela dos realidades emocionales opuestas.
Los mayores de 75 años viven la situación internacional desde el “miedo” (24,9%), mientras que los jóvenes de entre 18 y 24 años, más desconectados de los medios tradicionales, manifiestan principalmente “confusión” (32,4%) ante el conflicto.
