Madrid. El ‘caso Koldo’ ha dado un giro inesperado tras la publicación de unos audios explosivos que señalan directamente a la cúpula del Gobierno. Según una información exclusiva desvelada por OKDIARIO, la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil tiene en su poder grabaciones en las que Koldo García reconoce haber destruido un arsenal de armas hallado en la sede del PSOE por orden directa de Pedro Sánchez.

La exclusiva: el hallazgo en el sótano

La información, destapada por el citado periódico digital, se basa en los archivos de audio extraídos de los dispositivos móviles del propio Koldo García. En dichas conversaciones, el que fuera mano derecha de José Luis Ábalos relata con crudeza el descubrimiento de “dos pistolas y una escopeta” en los bajos de la sede nacional del partido en la calle Ferraz.

Según detallan las grabaciones publicadas por OKDIARIO, el hallazgo generó una crisis interna inmediata por el temor a que dichas armas, antiguas y sin registrar, pudieran vincularse a episodios oscuros del pasado de la formación.

La orden directa: “Destrúyelas”

Lo más relevante de la exclusiva periodística es la supuesta implicación del actual presidente del Gobierno. Koldo asegura en los audios que, tras informar del descubrimiento, la respuesta de Pedro Sánchez fue tajante, ordenando evitar cualquier trámite legal o policial.

“Sánchez me ordenó destruirlas”, se escucha afirmar a Koldo en el material divulgado.

En lugar de seguir el protocolo legal, que obliga a notificar a la Guardia Civil o a la Policía Nacional sobre cualquier hallazgo de armas de fuego, la instrucción fue hacerlas desaparecer para evitar un escándalo mediático.

“Las fundí con un soplete”: la ejecución del plan

El reportaje de OKDIARIO profundiza en el modus operandi descrito por el propio protagonista. Koldo admite ser consciente de la ilegalidad de sus actos: “Sabía que estaba cometiendo un delito”.

Para ejecutar la orden, el exasesor relata que trasladó el armamento hasta una zona segura en el norte de España. Concretamente, menciona haber llevado las armas a una “muga” (zona fronteriza) entre Vizcaya y Guipúzcoa. Allí, utilizando un soplete industrial, procedió a fundir el metal de las pistolas y la escopeta hasta que quedaron totalmente irreconocibles, eliminando cualquier posible rastro balístico o número de serie.

Repercusión judicial

La publicación de estos audios por parte de OKDIARIO aporta una nueva dimensión a la investigación de la UCO. Si bien el caso comenzó centrándose en el cobro de comisiones ilegales, estas revelaciones podrían acarrear nuevas imputaciones por tenencia ilícita de armas, encubrimiento y obstrucción a la justicia, colocando el foco de la responsabilidad en el despacho más importante de Ferraz.