La formación política Vox ha marcado hoy sus líneas rojas para la gobernabilidad de Extremadura. En una comparecencia pública realizada este domingo, el presidente de Vox, Santiago Abascal, ha dejado claro que el apoyo de su partido a la investidura de la popular María Guardiola no será gratuito ni externo. Abascal ha exigido explícitamente la Vicepresidencia de la Junta y varias consejerías, una representación que considera que debe ser “acorde a los votos” obtenidos en las urnas.

Un gobierno de coalición como única vía

La declaración de Abascal supone un endurecimiento en las negociaciones que se preveían para la próxima semana. Si bien en los últimos días desde el Partido Popular se apelaba a un entendimiento basado en “acuerdos programáticos” y no en “intercambio de sillones”, Vox ha respondido con contundencia. Para la formación verde, la experiencia de la legislatura pasada demuestra que los acuerdos de investidura sin presencia en el Consejo de Gobierno “se quedan en papel mojado”.

“Hay que estar en el Gobierno para garantizar que se producen los cambios deseados”, ha sentenciado Abascal. El líder de Vox ha insistido en que su partido no busca cargos por vanidad, sino herramientas ejecutivas para asegurar que se materialicen políticas concretas, especialmente en materia de agricultura, reducción del gasto político y defensa de la unidad nacional desde las instituciones regionales.

La respuesta de Guardiola y el PP

Por su parte, la presidenta en funciones y candidata a la reelección, María Guardiola, se enfrenta a una encrucijada compleja. Tras haber gobernado en minoría y vivido la ruptura de acuerdos previos, Guardiola había manifestado su intención de buscar un gobierno estable pero con la menor dependencia orgánica posible de sus socios.

Fuentes cercanas a la presidencia extremeña señalan que la exigencia de una vicepresidencia podría tensar las conversaciones que deben iniciarse formalmente en los próximos días. El PP extremeño defiende que su resultado electoral legitima un liderazgo claro de Guardiola, y ven con recelo ceder parcelas de poder tan visibles como una vicepresidencia, que otorgaría a Vox un altavoz institucional de primer nivel en la región.

Una semana clave para Extremadura

El calendario político apremia. Con la fecha de investidura en el horizonte, la próxima semana será decisiva para desbloquear la situación. La exigencia de Abascal pone sobre la mesa un modelo de coalición “a la valenciana” o “a la castellano-leonesa”, fórmulas que el PP ha aceptado en el pasado en otras regiones pero que en Extremadura siempre han encontrado mayores reticencias por parte de la dirección regional de los populares.

Extremadura 2025
Comparativa de Escaños (2025 vs 2023) • Escrutado: 99,29%
65
ESCAÑOS
Mayoría: 33

La negociación se anticipa dura. Mientras Vox insiste en que no regalará sus votos y que sus electores merecen estar representados en el Ejecutivo, Guardiola deberá decidir si cede ante las pretensiones de Abascal para asegurar su investidura o si arriesga la estabilidad de la legislatura intentando forzar un apoyo externo que Vox ya ha descartado de plano.