El Gobierno de Venezuela ha elevado el tono de sus denuncias contra la administración estadounidense tras la incursión militar del pasado sábado. A través de sus portavoces oficiales, el chavismo ha acusado formalmente a las fuerzas especiales de Estados Unidos de haber «asesinado» al capitán de corbeta Juan Escalona, miembro del anillo de seguridad presidencial, durante el operativo que resultó en la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Según la versión ofrecida por las autoridades venezolanas, Escalona habría fallecido combatiendo para impedir lo que califican como el «secuestro» del jefe de Estado.
La versión del oficialismo
Diosdado Cabello, ministro del Interior y una de las figuras más visibles tras el vacío de poder dejado por la detención de Maduro, aseguró en una comparecencia pública que la operación no fue «limpia» como aseguran desde Washington. «El capitán Escalona ofrendó su vida defendiendo la soberanía. Fue acribillado vilmente por las fuerzas invasoras mientras protegía al presidente», declaró Cabello, visiblemente afectado y rodeado de mandos militares.
El Ministerio Público, dirigido por Tarek William Saab, ha anunciado la apertura de una investigación penal internacional. El fiscal general calificó la muerte del escolta como una «ejecución extrajudicial» y una violación flagrante de los Derechos Humanos, advirtiendo que llevarán el caso ante instancias internacionales como la ONU.
¿Quién era Juan Escalona?
La figura de Juan Escalona tiene un peso simbólico importante dentro del chavismo. Antes de formar parte del círculo de confianza de Nicolás Maduro, el capitán se hizo conocido públicamente por ser uno de los últimos ayudantes de campo del fallecido expresidente Hugo Chávez.
Su lealtad a la «Revolución Bolivariana» lo mantuvo en el núcleo duro de la seguridad del Palacio de Miraflores durante más de una década. Para el oficialismo, su muerte se está convirtiendo en una bandera de resistencia, utilizándola para movilizar a sus bases bajo la narrativa del martirio frente a la intervención extranjera.
Tensión en aumento
Mientras Estados Unidos celebra el éxito de la operación y el traslado de Maduro a Nueva York para enfrentar cargos por narcotráfico, en Caracas el clima es de máxima incertidumbre. La denuncia sobre la muerte de Escalona busca contrarrestar el relato de la Casa Blanca, que afirmó que la extracción se realizó con «precisión quirúrgica» y sin bajas civiles masivas.
El Gobierno venezolano insiste en que hubo resistencia armada en los alrededores de la residencia presidencial y que la cifra de víctimas podría aumentar en las próximas horas, calificando las acciones de Washington como un acto de guerra no declarado.